Lecturas

Los libros que han moldeado mi forma de invertir, construir y pensar, con una reseña personal de cada uno.

Portada de The Intelligent Investor

The Intelligent Investor

Benjamin Graham

El libro que me enseñó a separar el precio del valor. Más que técnicas, me dejó una forma de pensar: paciencia, margen de seguridad y no dejar que el mercado decida mi ánimo.

Portada de Principios

Principios

Ray Dalio

Me cambió la manera de tomar decisiones. Escribir mis propios principios y revisarlos cuando me equivoco es de las cosas más útiles que he aplicado.

Portada de Zero to One

Zero to One

Peter Thiel

Corto y directo. Me recordó que copiar es fácil y crear algo nuevo es lo difícil. Cada vez que pienso una idea me pregunto: ¿esto es 0 a 1 o solo más de lo mismo?

Portada de Secrets of Sand Hill Road

Secrets of Sand Hill Road

Scott Kupor

El manual que me ordenó la cabeza sobre cómo funciona el venture capital por dentro: term sheets, incentivos y por qué los fondos deciden lo que deciden.

Portada de El Método Lean Startup

El Método Lean Startup

Eric Ries

Lo leí construyendo MICTIO y me ahorró meses. Lanzar rápido, medir y aprender antes de enamorarme de una idea sin clientes.

Portada de El libro negro del emprendedor

El libro negro del emprendedor

Fernando Trías de Bes

Honesto y necesario. Habla de por qué fracasan los negocios, no de por qué triunfan. Me sirvió para elegir mejor a mis socios y mis batallas.

Portada de Hábitos Atómicos

Hábitos Atómicos

James Clear

La prueba de que el interés compuesto también aplica a la vida diaria. Sistemas por encima de metas: eso me sostiene el entrenamiento, la lectura y el trabajo.

Portada de Small Data

Small Data

Martin Lindstrom

Me enseñó a mirar detalles pequeños en la conducta de los clientes. Muchas veces la mejor insight no está en el dashboard, está en la visita al negocio.

Portada de Good to Great

Good to Great

Jim Collins

Disciplina, gente correcta primero y foco en lo que puedes ser el mejor del mundo. Un recordatorio de que la grandeza es acumulación, no un golpe de suerte.